sábado, 26 de abril de 2025

La santidad no tiene «semana»

Amiga y amigo de Fe
Comparto un extracto de este importante tema, para que reflexionemos frente a la visión crística de la llamada "Semana Santa":

En los mercados del país la gente se aglomera en busca de productos del mar, otros vacacionan aprovechando días feriados, y en las iglesias del catolicismo se realizan los actos rituales ya conocidos y tradicionales. ¿Qué celebramos, o recordamos? Se nos dice: los tres días de la pasión, muerte y resucitación de Cristo. ¿Y es que no debiéramos estar entonces en un acto de reflexión ante tal portentoso evento? Pues bien, la paganización de la fe y sus hitos han conllevado a un tipo de ‘celebraciones’ por calendario que finalmente parecen una burla a Cristo y un remedo de culto que en verdad nada significa y en nada aporta al crecimiento espiritual del creyente, y menos del no-creyente, el cual agradece por los días sin trabajar.

Resaltar la muerte y el dolor por encima de los reales Hechos de Salvación es otra arista que, en la ensoñación de la costumbre no tomamos en consideración. Los Hechos que marcan la diferencia entre un tiempo antiguo, bajo una ley de vida nacida de la rebelión, caída y trasgresión, y un tiempo nuevo, bajo la Ley de Vida que La Gracia de Dios nos brinda por medio de JesúsCristo, se hallan descritos en los eventos de Los Tres Días de Victoria.

Te invito a leer este artículo completo de la Revista oficial del Sacerdocio bajo la Ley de Cristo: El Gran Fundamento.

La santidad no tiene «semana»

viernes, 21 de marzo de 2025

LA ORACIÓN CRÍSTICA

Hola amiga y amigo de Fe

Hoy quiero hablarte de una herramienta poderosa que tenemos los Seres de Fe: La Oración, específicamente la Oración Crística.

De acuerdo con el diccionario la oración, rezo o plegaria es la acción por la cual una persona se dirige a una divinidad o una persona sagrada. Los pasos, las características y a quien va dirigida la oración están basados en la fe del individuo que realiza dicha actividad. 

Si buscamos el origen de estas palabras, podemos ver sus claras diferencias. El término rezar viene del latín “re-citāre” el cual usa el prefijo “re” que significa repetición y “citāre” que significa citar, mientras Orar viene del latín “orāre” que significa 'de forma oral', por otro lado, plegaria “precaria”, en latín significa petición.

Con estos significados se entiende que el rezo es algo repetitivo, que muchas veces tiene palabras que no conocemos, mientras que la plegaria está dirigida sólo a pedir. La Oración tiene un significado más amplio y profundo que te compartiré.

La Oración es un medio de comunicación que permite que conozcamos a Dios y nos acerquemos a Él. Es clave la Fe, la Verdad y la Honestidad. En la medida que practicamos, el Espíritu que mora en cada uno de nosotros va guiando nuestra forma de pensar, nuestra forma de sentir para así actuar con sabiduría.

No sólo pedimos en la Oración, sino que podemos alabar y agradecer.

Cristo es el Dios de la Palabra, por lo que debemos verbalizar y el Cuerpo tiene un rol en la oración. Se requiere tranquilidad, comienza en quietud, nos amparamos en la Trinidad (Padre – Hijo y Espíritu Santo) y nos presentamos a Él para dialogar. Debemos estar en Espíritu, tal como se menciona en Juan 4;23-24:


Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.


Cómo Crística, reconozco a Cristo como Dios guía y conductor, como el único camino al Padre, la verdad y la vida, entonces, mi Oración la dirijo a Él. Estoy consciente de a quién me dirijo y con quién me estoy relacionando. Voy a tener un diálogo con el Dios que conozco y que me guía. 

Entonces:

¿Qué es la Oración crística?
  • Es un diálogo honesto, consciente y sincero con Cristo. 
  • Es un poder que se activa desde la verdad interior, la Fe y la coherencia.
¿Por qué debemos Orar?
  • Porque estamos en un mundo complejo, de bien y mal… y la oración es nuestra opción por el bien.
  • Porque vamos estableciendo una relación personal con Cristo Dios.
¿Para qué oramos?
  • Para conocer y fortalecer nuestra comunicación con Cristo. 
  • Para conocer el Espíritu que nos vive, que es Dios viviendo en nosotros y así fortalecer la Fe. 
  • Para entender y recibir claridades. Por ejemplo, cómo enfrentar el tiempo que estamos viviendo.
Como Sacerdote de Cristo, te invito a conocer y profundizar más de la Oración Crística para que puedas tener una relación personal con Cristo, el único que puede guiarnos al Padre. 
Puedes comunicarte a mi whatsapp: 56999590655 y agendamos una reunión. Comienza a Activar tu Fe…

Roxana Muñoz Herrera.





viernes, 27 de diciembre de 2024

LA SALVACIÓN NO ESTÁ EN LA CRUZ

Esta aseveración resuena en mi Ser al preparar este tema para compartirlo con ustedes y justamente lo hago, porque desde siempre tuve muchas inquietudes que nacían desde mi interior y cuando lo escuché por primera vez me estremeció esta Verdad, que es parte de los cimientos de la Fe Crística. 

Recordemos que en el primer tema: Cristo... DIOS Vivo y Victorioso  tratamos la condición Divina del Hijo del Padre, Cristo, el Hijo unigénito, el Cocreador, quien es antes de Jesús, en Jesús y después de Jesús. Cristo Dios encarnó en Jesús para cumplir un Plan encomendado por el Padre para elevar la condición espiritual de la generación que se hallaba caída. Este plan es una Gracia, es decir, una concesión unilateral del Padre sin que los Seres de este mundo hiciéramos algún mérito para recibir esta dádiva.

En los doce días de martirio y la muerte carnal de Jesús en la cruz romana, se produjo el pago de la deuda de la Generación Caída por el Pecado original y el crimen de la estirpe de Caín sobre la estirpe de Abel. Una vez ejecutado el pago de la deuda, que ningún hombre podría haberlo realizarlo por sí mismo… comienzan los Hechos de la Salvación. (Sugiero ver: LA SALVACIÓN)

Los Hechos de La Salvación: Los Tres Días de Victoria

En los Tres días de la muerte de Jesús, el Cristo Dios entra en las potestades de la Muerte con toda su autoridad, acompañado de sus huestes celestiales bajo el mando del Arcángel Miguel venciendo a Luzbel y a su ejército luciferino, ejecutando así el Hecho Crístico que son los Hechos de la Salvación. Logra así realizar:

1. La derrota de los infiernos que tenían en su poder las llaves de la muerte.

"Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;  y el que vivo, y estuve muerto; más he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades." (Apocalipsis 1: 17-18)

2. El cierre de los Abismos: cuya ley de reencarnación o ‘eterno retorno’ era una rueda que encarcelaba las Almas.

3. La apertura de los Cielos y los distintos ‘estados de Gloria’. Que permanecían cerrados por efecto de la caída y trasgresión de los Adanes.

"En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros." (Juan 14:2)

4. La ‘Primera Resurrección de los Santos’: la Gloria Celestial para los Santos que dormían ‘el sueño de la espera’, que era parte de la Antigua Ley; alzando así, la Nueva Ley de Vida: la Ley de Resurrección.

"Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.  Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?" (Juan 11:25-26)

5. La Restauración del Espíritu Original en el Hombre, hombres y mujeres todos por igual.

6. La Gracia del Magisterio del Espíritu Santo que desciende al momento que JesúsCristo retorna a Su Gloria Divina.

"Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho." (Juan 14:26)

7. La Inmortalidad y La Vida Eterna como promesa cierta, de acuerdo con los frutos de vida que cada Hombre siembra en su existencia.

8. La Alineación del eje de la tierra para quedar bajo la influencia de los mundos gobernados por el Reino de la Luz.

Entonces, estos Hechos portentosos son la Salvación, la cruz es un símbolo romano que sólo representa el pago de la deuda que llevaba la generación caída. La Condición espiritual del Ser humano fue elevada para tener la opción de volver a recuperar su condición original perdida.

Por esta razón amiga y amigo de Fe, te invito a conocer más de la Fe Crística, la Nueva Fe… que es la Fe de este nuevo tiempo. Hoy tenemos en nuestro interior el Espíritu activo, que es una parte de Dios que vive en cada uno de nosotros y que busca volver al Padre. Está en nosotros la oportunidad de establecer una relación personal con Cristo Dios y así poner por Obra lo que el Padre dispuso en nuestro Ser.

Comienza a Activar tu Fe, que es la llave que activa lo superior en nosotros.

Si este tema genera inquietudes en ti, envíame un whatsapp al +56999590655 y coordinamos una reunión. Como Sacerdote de Cristo tengo la autoridad para enseñar los Fundamentos del Camino Espiritual Crístico.

Te envío un abrazo fraterno.

Puedes complementar este tema con los siguientes videos:


jueves, 5 de diciembre de 2024

LA CREACIÓN

Siempre me pregunté cómo se había creado todo... cómo habían llegado los Seres humanos a esta tierra… de dónde veníamos... porque nunca me cuadró la teoría de la evolución. Desde pequeña tenía inquietudes que nacían de mi interior y que me llevaban a buscar respuestas… Así pasaron muchos años hasta que un día, las encontré y quiero compartirlo contigo.

La Creación

Reflexionemos con algunos versículos del Nuevo Testamento.

El primero dice: 

Aquí nos habla de una creación de Varón y Hembra semejantes a Dios, por lo que los creó Dioses.

Luego encontramos en Génesis 2 que se habla de “El Hombre en el huerto de Edén”. En Génesis 2:18 encontramos: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.” 

En Génesis 2:21 al 23:

Si leemos en quietud, nos damos cuenta que existe una inconsistencia entre la primera lectura y éstas. Nos habla de otro tiempo, de la creación en el huerto de Edén, donde por alguna razón el Adán varón estaba solo y se le creó una mujer para que le acompañara (Eva terrenal).

Los Adanes se encontraban solos en el Edén, un lugar protegido en la tierra, porque debían redimirse, ya que habían participado en la gran Rebelión en los cielos. El poder luciferino se llevó gran parte de los Adanes y unas pocas Evas originales. Los Adanes rebeldes lucharon contra el Reino de la Luz y después de un largo tiempo pidieron volver a la Patria de donde salieron engañados por Luzbel. Estaban corrompidos, sin embargo, eran Hijos de Dios, por lo que algunos de ellos fueron dejados en mundos para que probaran su lealtad y obediencia a Él. En este mundo ya existían seres vivientes de origen luciferino, que eran naturales de la Tierra.

La Caída y la Transgresión

Luego, encontramos:

De esta lectura podemos reconocer que estaban:

  • los Hijos de Dios (Adanes)
  • las mujeres creadas a partir del Adán (Eva terrenal)
  • los hombres de la tierra (naturales creados por Luzbel)
  • las hijas de los hombres (Lilith)

El mal se infiltra en el Edén y tienta al Adán, quién opta por unirse a las mujeres del mundo, desobedeciendo su Pacto y produciendo la caída. Viendo lo que estaba sucediendo, las Evas fieles a Dios se unen a los Adanes que permanecían leales al Plan, transgrediéndolo, pero no cayendo del todo. Así se produce el Pecado Original, que fue la desobediencia al Pacto de Redención establecido entre los Adanes y su Creador.

Nunca fueron un solo Adán y una sola Eva. Las Evas nunca tentaron a los Adanes, sino que fueron las hijas de los hombres, de los habitantes naturales de la tierra, seres urdidos por los demonios que no tenían el Espíritu de Dios, que es una parte del Padre viviendo en el Ser.

Como consecuencia de la caída y la transgresión Dios retira el Espíritu en el hombre, quedando a merced del gobierno de la mente-cuerpo y el Alma (emociones, psiquis). En Génesis 6:3 encontramos, “Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; más serán sus días ciento veinte años.

Estirpe de Caín y Abel

Las estirpes son pueblos. De la unión de los Hijos de Dios (Adanes) y las hijas de los hombres (mujeres del mundo) nace la estirpe de Caín y de la unión de los Hijos de Dios y las Evas nace la estirpe de Abel. Los cainitas eran agresivos, de bajos instintos y primitivos, mientras que los Abelitas eran seres pacíficos, que seguían las ordenanzas de Dios que eran entregadas de generación en generación, a través de los profetas.

La estirpe de Caín era mucho más numerosa que la de Abel y se levanta en armas contra ellos, produciendo su persecución y casi aniquilamiento. Así se produce el Crimen, que es un gran derramamiento de sangre de los Abelitas. Este crimen es parte del Pago que realiza Cristo en Jesús en los doce días de martirio.

Todo esto provocó que la Generación estuviera caída, sin Espíritu de Dios en el hombre (varón y mujer por igual), viviendo la Ley antigua de vida que era la Reencarnación, con los infiernos abiertos y en manos de Luzbel, esclavos del Pecado, con la mácula del Pecado Original, con los cielos cerrados por lo que los seres Santos y Sabios podían dormir el sueño de la Espera.

Después de la venida de Cristo en Jesús, vivimos la Nueva Fe, con la certeza de que Cristo es Dios y que nos Salvó en los tres días de su paso por la muerte… que su venida fue parte de un Plan creado por el Padre y que ejecutó Cristo para elevar nuestra espiritualidad y darnos la posibilidad de restaurar lo que fuimos desde un comienzo… Seres espirituales antes que carnales. (Sugiero ver el tema Salvación)

Te invito a conocer más de este tema con el siguiente video.

Cristo nos deja la Fe Crística para dar respuestas a las inquietudes trascendentales de la existencia. 

Si quieres conocer más de este tema y otros, tengo la autoridad para compartir los Fundamentos de la Fe Crística con quienes tienen inquietudes de Fe. Contáctame al whatsapp 999590655.

Roxana Muñoz Herrera. Sacerdote bajo la Ley de Cristo.


sábado, 16 de noviembre de 2024

RESURRECCIÓN… NUEVA LEY DE VIDA

Antigua Ley de Vida

Antes de la venida de Cristo en Jesús, la Ley de Vida que regía a la generación caída era la Reencarnación, conocida también como el eterno retorno, donde las almas esclavizadas volvían una y otra vez a este mundo, cargadas de deudas y deudores, con la mácula del pecado… sin posibilidad alguna de salir por sí solas de esta condición.

Cambio de Ley

Cristo eleva la condición espiritual de la humanidad con varios hitos ocurridos en los tres días por su paso por la muerte, cambiando también la Ley antigua, declarando la Buena Nueva, que es: La Ley de Resurrección.

En el diálogo de Marta con JesúsCristo, ante la muerte de Lázaro… Cristo le anuncia este cambio diciendo:

La Nueva Ley

La Ley de Resurrección nos indica que cuando el cuerpo físico muera, adquiriremos un nuevo cuerpo espiritual y que la instancia o morada a la cual llegaremos dependerá directamente de la siembra que hicimos en esta existencia… esto significa que mientras más coherentes fuimos con nuestra Fe y más cercanos estuvimos de cumplir la tarea espiritual que vinimos a realizar a este mundo, más alta será la calidad del Nuevo Ser.

Aclaremos entonces que es la reencarnación, la resucitación y la resurrección.
  1. La reencarnación es la antigua Ley de Vida en donde el alma renacía después de la muerte en otro cuerpo humano, en otra existencia, arrastrando deudas y deudores.
  2. La resucitación es morir y volver a vivir en el mismo cuerpo, en la misma existencia. Por ejemplo, después de una reanimación cardiaca.
  3. La Resurrección es la muerte del cuerpo físico y nacimiento de un nuevo cuerpo espiritual, para tomar una morada o estado de gloria que dependerá de la siembra espiritual.

Cristo nos enseña las claves para elevar nuestra espiritualidad y así trabajar en esta existencia para nuestra Resurrección, sembrando semillas que serán cosechadas en el paso por la muerte. 

Creámosle a Cristo y comienza a Activar la Fe. Tenemos instancias donde profundizamos estos fundamentos y todo Ser de Fe, creyente en Cristo y  aquel que está en búsqueda de respuestas a sus inquietudes trascendentales está invitado(a) a participar. 

Únete a las actividades, libres y gratuitas que promocionamos en nuestras redes sociales y/o comunícate a mi Whatsapp 999590655 para organizar una reunión explicativa... Tengo la Autoridad para enseñar el Camino Espiritual Crístico.

Roxana Muñoz Herrera. Sacerdote bajo La Ley de Cristo

Puedes complementar este tema observando el siguiente video: "La Resurrección, nueva Ley de Cristo."

viernes, 15 de noviembre de 2024

ARREPENTIMIENTO Y PERDÓN… UN CAMINO DE LIBERACIÓN

En el tema anterior tratamos cómo diferenciar el Pecado del Error y les mencioné que podemos superarlos con las llaves que Cristo nos deja, que son el Arrepentimiento y el Perdón.

Es muy importante saber el por qué debemos liberarnos de las cargas que ocasionan los errores y el Pecado, ya que con ellos se generan las “deudas y deudores” que se van acumulando en el transcurso de nuestra existencia y que nos afectan mucho más allá de ella.

Deudas y deudores

Cristo siempre nos habla de asuntos espirituales y nos enseña que debemos liberarnos de lo que nos ata a otros por causas que nos han llevado a adquirir rencores, odios, venganzas, malos pensamientos… sufrir u ocasionar daños físicos, emocionales, psicológicos, etc… todo lo que provoque que perdamos la paz y libertad interior. Estas situaciones generan una cuenta pendiente que amarra al que provoca el daño, pero si el afectado responde de mala manera, también se liga a esta deuda… dejando una atadura que los une a ambos más allá de esta existencia. Esto es parte de una Ley de vida conocida como Karma.

El Arrepentimiento

Para Cristo el Arrepentimiento es un acto sincero, íntimo, que lleva a la toma de conciencia de los errores y/o pecados que hemos cometido, llegando a las causas o motivos más profundos que nos llevaron a actuar, pensar o sentir de manera contraria a nuestra coherencia de Fe. 
Para llegar a las causas, es necesario mirarnos de manera autocrítica a nosotros mismos, con sentido de realidad, sin juzgarnos y con el firme propósito de encontrar lo que nos motivó a causar el daño. Si sumamos la honesta intención de no volver a caer en las mismas actitudes que causaron las deudas y deudores, con firmes propósitos de superación… nacerá en lo profundo de nuestro Ser, la necesidad de aplicar el Perdón.

El Perdón

El Perdón para Cristo es la segunda llave, que sólo será efectiva si llegamos a las causas del Arrepentimiento. El Perdón es la sanación que rompe las ataduras con otros, es la liberación de la deuda, es cortar los lazos que nos hacen daño y nos permite transitar libres. 
Hay tres actos de Perdón: Pido perdón, perdono a otros y entrego a Cristo la situación para que se aplique la justicia divina. Es un asunto espiritual, que entrego en Oración a Cristo. Puedo pedir perdón o perdonar frente a frente, o a distancia, ante Cristo… incluso a quienes ya no están en este mundo.

Debemos confiar plenamente en Cristo Dios, ya que una vez que entregamos el perdón no debemos volver atrás y no dar cabida a la justificación. Así, podremos transitar libres de deudas y deudores… como Cristo nos enseña.

Te invito a reflexionar:
  • Si el Arrepentimiento es un acto de toma de conciencia que requiere mirarnos a nosotros mismos con honestidad, ¿lo he realizado así? ¿He llegado a las causas que originaron mi proceder que dañó a otros o a mí mismo (a)?
  • Si el Perdón es la sanación, ¿por qué aún me duele esa situación? ¿por qué sigo sintiendo rabia al ver al que perdoné?
  • ¿Por qué Cristo le dice a sus discípulos que hay que perdonar 70 veces 7? ¿Cómo me afecta a mí esto?
Si este Fundamento de mi Fe genera inquietudes en ti y quieres conocer esta Herramienta Espiritual liberadora, contáctame para agendar una reunión online o presencial al whatsapp +56999590655 o al correo roxanamunozherrera@gmail.com 

Roxana Muñoz Herrera
Sacerdote bajo la Ley de Cristo
Puedes complementar con el siguiente video:

lunes, 11 de noviembre de 2024

¿PECADO O ERROR?

Les he comentado de que Cristo nos liberó del Pecado original y que hoy ya no nacemos en Pecado sino que nos hacemos a éste por opción… pero, ¿entendemos qué es el Pecado para Cristo?

El Pecado original

Cristo Dios nos libera del Pecado original que fue la desobediencia de los Adanes al Pacto de restauración que hicieron con Dios, cuando se encontraban en el Edén. Este convenio fue entre un Ser consciente y su Divinidad, teniendo condiciones claras que fueron aceptadas, pero que no se cumplieron. Esto trajo como consecuencia que antes de la venida de Cristo en Jesús, la generación se hallaba caída y todos nacían con esta mácula, una mancha que no podía ser borrada por sí mismo.

Encarnación de Cristo en Jesús

Cristo encarna en este mundo para ejecutar el Plan de Salvación; cuya primera parte es el Pago en la cruz romana del pecado original y el crimen de la estirpe de Caín sobre la estirpe de Abel… Luego, en los tres días de victoria, en su paso por la muerte, ejecuta la Salvación elevando la condición espiritual del Ser de este mundo.

En este nuevo tiempo, todo Ser nace inocente, sin mancha alguna… ya que está libre del pecado original. Nace Salvo en la Gracia y puede hacerse al Pecado de manera consciente, por opción.

Diferencia entre el Pecado y el Error

Es muy importante diferenciar entre el Pecado y el error que proviene de la imperfección humana. 

Para que exista Pecado, se deben cumplir tres condiciones:

  1. Se debe tener Fe.
  2. Ser consciente de la ley de Dios.
  3. Haber realizado un Pacto o convenio con la divinidad.

Cristo nos entrega su Orden en el Sermón del Monte, dejándonos un camino para transitar de manera consciente, para quien lo acepta como guía y conductor. El incumplimiento de los pactos que hacemos con Dios nos hace caer en Pecado.

El Error es una condición que viene con nuestra humanidad, que no es perfecta. Esta imperfección y dualidad proviene de los estados emocionales, patrones de carácter y frustraciones que arrastramos de nuestras experiencias de vida. Entonces, todos tenemos luz y tenemos aspectos que debemos vencer para cumplir la tarea que nos trajo a esta Tierra.

Hay dos tipos de errores:

  • Errores en inocencia, cuando no esperábamos hacer daño a nadie.
  • Errores por negligencia, que ocurren con una clara intención de dañar a otro u otros. La acumulación de este error por negligencia puede culminar en pecado.

Los errores debemos corregirlos. Al tomar conciencia de dónde proviene su causa, lo enmendamos y no volvemos a caer en ellos. 

Y si caemos en el Pecado… Cristo Dios, con su inmenso amor nos deja las claves para superarlo. El “Arrepentimiento y el Perdón” son herramientas espirituales que nos permiten recuperar la inocencia espiritual, purificarnos y liberarnos de las deudas y deudores. 

Cristo venció la muerte y el Pecado… sólo con él, bajo su guía y conducción podremos poner por Obra la Voluntad del Creador.

Reflexionemos:
  • Como Ser de Fe... ¿He realizado algún Pacto o Compromiso con Dios y al recibir lo que pedí, no cumplí mi promesa?
  • Si Cristo nos liberó del Pecado... ¿Por qué nos siguen diciendo que somos pecadores? 
  • ¿Qué ha habido de Pecado o Error en mis acciones? 
Comparto mi vivencia:

Cuando asumí las diferencias entre el Pecado y el error, me sentí liberada… llevaba un peso enorme, me sentía culpable por los errores cometidos y creía que todo era pecado, incluso asumía que el daño que me habían causado era mi culpa y no sabía cómo sobreponerme a este dolor interior que llevaba… Entonces, le creí a Cristo, miré mi existencia como desde una montaña, con sentido de realidad y sin juzgarme… y realicé una reflexión profunda para encontrar las causas que me llevaron a caer en estas faltas y pude diferenciarlas para hacerme cargo de lo que me correspondía y así realizar propósitos para superarlas. Asumí que la imperfección humana nos lleva a cometer errores y es clave conocernos en nuestra luz y oscuridad para comenzar a actuar desde la inducción del Espíritu, que es una parte de Dios que vive en nuestro interior y no desde la mente o de las emociones.

El camino espiritual Crístico es un camino de transformación, tremendamente liberador y si en verdad existe la intención de no volver atrás, hay crecimiento, hay consciencia, hay amor por uno mismo.

Cristo nos invita a liberarnos de las culpas, rencores y remordimientos, pues en Él podemos ser libres espiritualmente. JesúsCristo nos ha liberado de la Ley del Pecado y hoy tenemos la oportunidad de vivir una nueva vida.

Si quieres conocer cómo comenzar esta transformación, tengo la Autoridad para enseñar el Camino Espiritual Crístico para que comiences a relacionarte con el Cristo Dios, el único Guía y Conductor al Padre.

Te invito a complementar este tema con el video "El Pecado que nunca fue". Haz clic en la siguiente imagen:


¿En qué consiste el Milenio de Paz?